Verifactu: qué te obliga y desde cuándo
Aquí tienes explicado qué dice la norma, a quién afecta de verdad y qué sanciones hay. Y si prefieres no ocuparte tú, nos lo llevamos nosotros: tú sigues facturando igual y de que cumpla nos encargamos.
Lo primero: ¿te obliga a ti?
No hay un mínimo de facturación. Lo que decide es cómo emites tus facturas
Te aplica si
- Emites facturas y no estás acogido al SII.
- Eres sociedad, autónomo, profesional o entidad en atribución de rentas.
- Facturas poco: no existe un mínimo por debajo del cual quedes exento.
- Usas un programa de facturación, propio o de terceros.
Quedas fuera si
- Estás en el Suministro Inmediato de Información (SII), por obligación o voluntariamente.
- Operas en País Vasco o Navarra, con su propia normativa (TicketBAI).
- Haces las facturas a mano o con una plantilla simple, sin automatizar.
Impuesto sobre Sociedades
1 de enero de 2027
Autónomos y resto de obligados
1 de julio de 2027
O simplemente nos lo llevamos nosotros
Tú facturas como siempre. De que cumpla con Hacienda nos ocupamos nosotros
Lo montamos y lo configuramos
Lo dejamos listo con lo tuyo: tus productos, tus tipos de IVA y tus series, tal y como te lo indique tu gestor. No tienes que instalar nada ni aprender a configurarlo.
Funcionando desde la primera factura
Te damos acceso y empiezas a facturar. Cada factura sale ya conforme a la norma, con su huella, su encadenamiento y su QR, sin que tengas que hacer nada distinto.
Y lo vigilamos nosotros
Queda supervisado y con avisos automáticos: si algo falla o un envío da error, lo vemos y lo resolvemos. Tú te enteras solo si hace falta que hagas algo.
Y no tienes que fiarte de nosotros
Puedes comprobarlo tú mismo. Con tu certificado digital entras en la sede electrónica de la Agencia Tributaria y ves ahí los registros de tus facturas. No hay que creerse a nadie ni conformarse con un certificado enmarcado: lo verificas directamente en Hacienda, cuando quieras y sin pedirnos permiso.
Qué no hacemos
No llevamos tu contabilidad, no presentamos tus impuestos y no hacemos tus trámites con Hacienda: de eso sigue ocupándose tu gestor, exactamente igual que hasta ahora. Nosotros nos encargamos solo de que tu facturación cumpla y de que no se rompa. Es a propósito: así no cambias de asesor ni tienes que explicarle tu negocio a nadie nuevo.
Cuánto cuesta
Cuota mensual sin permanencia, más la puesta en marcha
Autónomo
Un usuario y una serie de facturación
39 € /mes
- Facturación conforme desde la primera factura
- Supervisión con avisos automáticos
- Soporte por email y teléfono
- Actualizaciones cuando cambie la norma
El más habitual
Empresa
Hasta 5 usuarios y varias series
69 € /mes
- Todo lo del plan Autónomo
- Varias series de facturación y tipos de IVA
- Gastos y facturas de proveedor
- Prioridad en el soporte
A medida
Más de 5 usuarios, varias sociedades o integraciones
Presupuesto
- Volúmenes altos de facturación
- Integración con tienda online, TPV u otros sistemas
- Varias sociedades o actividades
- Presupuesto cerrado antes de empezar
Puesta en marcha: 290 € una sola vez. Incluye dejarlo montado y configurado con tus productos, tus tipos de IVA y tus series, coordinado con tu gestor. A partir de ahí, solo la cuota. Sin permanencia.
Para que puedas comparar
| Opción | Coste | ¿Quién lo configura y lo vigila? |
|---|---|---|
| Programa de facturación al uso | 10 – 60 €/mes | Tú |
| Licencia por usuario | 20 – 37 €/mes por cada usuario | Tú |
| Servicios de gestión externos | Alrededor de 200 €/mes | Ellos |
| Nosotros | 39 – 69 €/mes | Nosotros |
Ojo al segundo caso, que es el que más sorprende: ahí se paga por cada usuario. Una empresa con tres personas facturando se planta en 90 € al mes solo de licencias, y sigue teniendo que configurarlo y vigilarlo ella. Nuestra cuota es plana.
Las dudas que más nos llegan
Y varias que parten de ideas equivocadas bastante extendidas
«Busco un programa homologado por Hacienda»
No existe. La Agencia Tributaria no homologa programas ni publica ninguna lista oficial de software autorizado. Lo que exige la norma es que el fabricante emita una declaración responsable certificando que su sistema cumple. Si alguien te vende su producto como «homologado por Hacienda», o no conoce la norma o está exagerando: lo que debes pedirle es esa declaración responsable por escrito.
«Yo facturo con Excel, ¿me vale?»
Para cumplir, no. La norma exige que cada factura lleve firma electrónica, una huella que la haga inalterable, encadenamiento con la anterior, registro de eventos del sistema y código QR. Una hoja de cálculo no hace nada de eso. Lo que sí existe es quedar fuera del ámbito de la norma: si haces las facturas a mano o con una plantilla simple, no estás usando un sistema informático de facturación y no te aplica. Pero eso es una exención, no una forma de cumplir, y es frágil: en cuanto tu hoja numere sola, guarde registros o arrastre históricos, pasa a ser un sistema de facturación y entras de lleno.
«¿Tengo que enviar las facturas a Hacienda en tiempo real?»
No necesariamente, y es de las cosas que peor se entienden. Hay dos modalidades y las dos son válidas. En la modalidad Verifactu el programa envía cada registro a la Agencia Tributaria en el momento de emitir la factura. En la modalidad No Verifactu no se envía nada: los registros se firman, se encadenan y se conservan, y solo se entregan si Hacienda los reclama, con requisitos de conservación e integridad más estrictos. Elegir una u otra tiene consecuencias prácticas, y conviene decidirlo con criterio y no por defecto.
«¿No se había aplazado otra vez?»
Sí, dos veces. Primero se habló de 2025, después de 2026, y el calendario vigente fija el 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto. Que se haya aplazado no significa que vaya a decaer: la obligación sigue en pie y cada prórroga ha llegado con el plazo casi encima.
«¿Y si no hago nada?»
Las sanciones no van por volumen de facturación, van por tener el sistema mal. Usar o tener un programa que no cumpla los requisitos está sancionado con 50.000 € por cada ejercicio. Y no generar o no conservar correctamente los registros se sanciona con el 0,5 % del importe de cada factura afectada, con un mínimo de 300 € y un máximo de 6.000 € por trimestre.
«¿Tengo que cambiar de gestoría?»
No. Esto no es contabilidad ni sustituye a tu asesor: es la parte técnica de cómo se emiten, firman y conservan tus facturas. Tu gestoría sigue llevando tus impuestos exactamente igual. De hecho, cuanto antes lo resuelvas, menos trabajo y menos incidencias le vas a generar cuando llegue la fecha.
Qué tiene que hacer tu sistema de facturación
Esto es lo que exige la norma. Léelo pensando en tu programa actual
Una huella por cada factura
Cada registro de facturación genera una huella digital calculada a partir de su contenido. Si se cambia una coma del importe, la huella deja de coincidir y queda constancia.
Registros encadenados entre sí
Cada registro incorpora la huella del anterior, formando una cadena. Eliminar o alterar una factura del medio rompe la cadena de todas las siguientes, y eso es comprobable.
Una factura emitida no se toca
No se puede modificar ni borrar. Si hay un error se emite una factura rectificativa o un registro de anulación, y tanto el original como la corrección quedan en la cadena. El rastro es el objetivo, no un efecto colateral.
Código QR en cada factura
Obligatorio en el documento que recibe el cliente, en papel o en electrónico, con un formato normalizado que permite verificar la factura.
Registro de eventos del sistema
El sistema anota lo que le ocurre: arranques, incidencias, exportaciones, intentos de alteración. No basta con guardar facturas, hay que poder demostrar qué pasó y cuándo.
Conservación durante cuatro años
Los registros deben conservarse legibles y accesibles, y poder entregarse a la Agencia Tributaria en el formato que exige la norma cuando los solicite.
A esto se suma, según la modalidad que elijas: en Verifactu, el envío automático de cada registro a la Agencia Tributaria al emitir la factura. En No Verifactu, la firma electrónica de cada registro, que allí sí es obligatoria porque no existe ese canal de envío.
Ninguna hoja de cálculo ni procesador de textos hace nada de lo anterior, y no hay forma de añadírselo. Por eso la pregunta útil no es si puedes seguir con Excel, sino con qué lo vas a sustituir y cuánto tiempo te va a llevar.
Preguntas frecuentes
Las dudas concretas, respondidas sin rodeos
¿Estoy obligado a Verifactu si facturo muy poco?
Sí. La normativa no establece ningún umbral mínimo de facturación por debajo del cual quedes exento: lo que determina la obligación es que emitas facturas y utilices un sistema informático para hacerlo, no cuánto factures. Da igual que emitas cinco facturas al año o cinco mil. Las únicas exclusiones reales son estar acogido al Suministro Inmediato de Información (SII), tributar bajo la normativa foral del País Vasco o Navarra, que tienen su propio sistema, o no usar ningún sistema informático de facturación.
¿Cómo sé si mi programa de facturación actual cumple?
Pregúntaselo por escrito a tu proveedor y pide la declaración responsable. Ese es el documento con el que el fabricante certifica que su software cumple los requisitos del reglamento, y es la única prueba válida: la Agencia Tributaria no homologa programas ni mantiene un listado oficial de software autorizado, así que nadie puede estar «aprobado por Hacienda». Si tu proveedor no responde con claridad, no tiene fecha para adaptarse o te remite a una versión superior de pago que aún no existe, tienes un problema y conviene saberlo con margen, no en el último trimestre.
¿Puedo cumplir con Verifactu usando Excel o Word?
No. Conviene separar dos cosas que se confunden constantemente. Cumplir con Excel es imposible: la norma exige que cada registro de facturación lleve firma electrónica, una huella que impida alterarlo, encadenamiento con el registro anterior, un registro de eventos del sistema y un código QR en la factura. Una hoja de cálculo no hace nada de eso, ni en la modalidad de envío en tiempo real ni en la de conservación. Lo que sí existe es quedar fuera del ámbito de aplicación: si emites las facturas a mano o con una plantilla simple que solo te sirve para escribirlas, no estás utilizando un sistema informático de facturación y la norma no te alcanza. Pero eso es una exención, no una vía de cumplimiento, y es una posición frágil: en cuanto la hoja numere automáticamente, conserve registros estructurados o arrastre históricos, pasa a considerarse un sistema de facturación y entras de lleno en la obligación. Además, la carga de demostrar que no lo es sería tuya.
¿Hay que enviar las facturas a Hacienda en tiempo real?
No obligatoriamente: existen dos modalidades y las dos son válidas para cumplir. En la modalidad Verifactu, el sistema remite automáticamente cada registro de facturación a la sede electrónica de la Agencia Tributaria en el momento de emitir la factura. En la modalidad No Verifactu no se envía nada de forma automática: los registros se firman electrónicamente, se encadenan y se conservan en tu propio sistema, y solo se ponen a disposición de Hacienda si los requiere, a cambio de requisitos más exigentes de integridad, trazabilidad y conservación. La elección no es menor: la primera reduce obligaciones de conservación y aporta una presunción favorable, mientras que la segunda evita depender de la disponibilidad de un servicio externo en el momento de facturar. Lo sensato es decidirlo analizando cómo y dónde facturas, no dejarlo en lo que traiga el programa por defecto.
¿Qué sanciones hay exactamente por no cumplir?
Hay dos tipos y conviene no confundirlos. Por tener o usar sistemas informáticos que no cumplan los requisitos exigidos, la sanción es una multa fija de 50.000 € por cada ejercicio, y recae sobre quien lo utiliza. Por no generar o no conservar correctamente los registros de facturación, la sanción es del 0,5 % del importe de cada factura omitida o alterada, con un mínimo de 300 € y un máximo de 6.000 € por trimestre. Es importante entender que la primera no depende de que hayas defraudado nada: basta con tener un sistema que no cumpla.
¿Desde cuándo es obligatorio?
El calendario vigente fija el 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto de obligados, incluidos autónomos en IRPF y entidades en atribución de rentas. Conviene tener presente que estos plazos ya se han aplazado en dos ocasiones, así que pueden volver a moverse, pero también que cada prórroga se ha aprobado con la fecha casi encima. Planificar la adaptación contando con que habrá otra prórroga es arriesgado: si no llega, el margen para cambiar de sistema, migrar datos y formar al equipo desaparece. Información revisada en agosto de 2026.
¿Cómo compruebo que de verdad está cumpliendo?
Entrando tú mismo en la sede electrónica de la Agencia Tributaria con tu certificado digital y consultando los registros de facturación asociados a tu NIF. Esa es la mejor garantía que existe, y es mejor que cualquier documento que te pueda enseñar un proveedor: no dependes de que alguien te lo certifique, lo ves en la fuente. Es también la razón por la que conviene desconfiar de quien se anuncia como «homologado por Hacienda» sin más: la Agencia Tributaria no homologa programas, así que ese sello no significa nada. Lo que sí significa algo es que tus registros estén ahí, y eso lo puedes verificar tú cuando quieras.
¿Cuánto se tarda en tenerlo funcionando?
Poco, porque no se desarrolla nada a medida: se configura. Lo dejamos montado con tus datos reales, tus productos, tus tipos de IVA y tus series de facturación, siguiendo el criterio que te marque tu gestor. A partir de ahí entras y facturas, y desde la primera factura el registro sale ya conforme, con su huella, su encadenamiento y su código QR. Lo que alarga los plazos en estos proyectos no suele ser el sistema, sino tener claros los datos de partida: qué series necesitas, qué tipos aplicas y qué hay que trasladar del histórico. Si eso está ordenado, se resuelve rápido.
¿Y si algo falla o un envío da error?
Ese es precisamente el motivo de que sea un servicio y no una entrega. El sistema queda supervisado con avisos automáticos: si un registro no se envía, si una comunicación devuelve un error o si algo deja de funcionar, salta el aviso y lo vemos nosotros, sin depender de que tú te des cuenta. Es la diferencia entre tener un programa instalado y tener el cumplimiento resuelto. Un fallo silencioso en la cadena de registros es justo el tipo de problema que no se detecta hasta que alguien lo revisa, y para entonces suele llevar semanas acumulándose.
¿Esto sustituye a mi asesoría o gestoría?
No, y es importante que quede claro porque genera muchas dudas. Verifactu no tiene que ver con la contabilidad, ni con presentar impuestos, ni con las nóminas: regula cómo tu sistema emite, encadena, firma y conserva los registros de las facturas que haces. Tu gestoría sigue haciendo exactamente lo mismo que hasta ahora. Lo que cambia es que el programa con el que emites facturas tiene que cumplir unos requisitos técnicos concretos. De hecho, resolverlo con tiempo le facilita el trabajo a tu asesor, porque evita incidencias y correcciones cuando la obligación entre en vigor.
¿Cuánto se tarda en adaptar una empresa?
Depende sobre todo de cuántas facturas emitas, de si tu facturación está conectada con otros sistemas (tienda online, TPV, albaranes, control de obra) y de cuánta información histórica haya que trasladar. Un negocio que factura de forma sencilla se resuelve en semanas. Una empresa con varias líneas, series de facturación distintas o integraciones con otros programas necesita más análisis previo. Por eso la recomendación es empezar bastante antes de la fecha límite: cuando se acerque el plazo, todos los proveedores estarán saturados y tú tendrás menos capacidad de negociar y de probar con calma.
¿Qué pasa con TicketBAI si opero en el País Vasco?
TicketBAI es el sistema de las haciendas forales de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, y tiene una diferencia importante respecto a Verifactu que conviene conocer: allí el software sí tiene que estar dado de alta en un registro oficial. Existe un Registro de Software y Entidades Desarrolladoras, cada programa recibe un número de certificado y una licencia de uso, y ese identificador viaja dentro del propio fichero que se envía a la hacienda foral. Las diputaciones publican además la relación de software registrado. Es decir: al contrario que en territorio común, donde no hay listado oficial y basta la declaración responsable del fabricante, en el País Vasco no sirve cualquier programa. Si tributas allí te aplica TicketBAI y no Verifactu, y si tienes actividad en ambos territorios la situación es mixta y hay que analizarla caso por caso.
Información divulgativa revisada en agosto de 2026. No sustituye al asesoramiento de tu gestoría ni a la normativa oficial, y los plazos pueden modificarse.
Deja de darle vueltas y quítatelo de encima
Cuéntanos cómo facturas hoy. Te decimos si te obliga, desde cuándo y qué supone dejarlo resuelto. Si te encaja, nos ocupamos nosotros y tú no vuelves a pensar en ello.
No sustituimos a tu gestoría ni tocamos tu contabilidad. Nos ocupamos solo de que tu facturación cumpla.
